El incendio declarado en una habitación del edificio Bidasoa del centro Benito Menni de Elizondo obligó a desalojar con urgencia los pabellones a causa del humo e incluso una residente de 53 años tuvo que ser evacuada al Hospital Universitario de Navarra (HUN) en Pamplona con síntomas de intoxicación y un traumatismo y dos trabajadores también acudieron por precaución a un centro sanitario. Ahora, un hombre de 47 años que residía en el centro, ha sido condenado a cuatro años de prisión por un delito de daños mediante incendio después de que fuera el culpable del inicio de las llamas al dar de arder a un colchón. Al procesado, al que le aplican la atenuante de responsabilidad civil por haber pagado 165 euros de indemnización, se le reconoce la eximente incompleta de trastorno mental (es decir que se rebaja su responsabilidad penal en el delito debido a un trastorno que afecta a sus capacidades pero no las anula). Precisamente por ello se le impone la medida de seguridad, a cumplir con carácter previo a la de prisión, de internamiento en régimen cerrado en un centro adecuado a su diagnóstico y tratamiento durante el plazo máximo de 20 años.