Si eres estudiante universitario aquí en La Rioja, debes estar más tranquilo que en cualquier otra comunidad a la hora de encontrar trabajo. Te cuento que según el último informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo sobre el Sistema Universitario Español, nos posiciona como la primera región donde los jóvenes universitarios, pasados 4 años desde que acaban la carrera, consiguen insertarse antes en el mundo laboral. Un 82,5%, más de 4 de cada 5 estudiantes. La media nacional apenas llega al 76%. El estudio, realizado tanto en universidades públicas como privadas, detalla que las carreras con mayor inserción laboral son Medicina, Informática, Óptica y Optometría, Ingeniería electrónica industrial y automática y Arquitectura técnica. María Mínguez estudió Comunicación Audiovisual y Periodismo en la Universidad Pontificia de Salamanca, con la vista puesta en el mundo del cine. Sin embargo, pronto se dio cuenta de la realidad del sector. "Trabajar en cine, radio, tele... Está un poco más complicado. Las oportunidades laborales estaban un poquito más justas", explica. Esta percepción se confirmó al ver la situación de sus compañeros de universidad, muchos de los cuales se mudaron a Madrid, donde "o no están trabajando o están trabajando de cosas que no tienen que ver con lo que estudiaron". Ante este panorama, Mínguez decidió reorientar su carrera de forma estratégica. Al finalizar la carrera en 2022, se matriculó en un máster de marketing digital online en la UNIR. "Vi que por la vía del cine, que era por lo que me metí en la carrera, no iba a encontrar trabajo fácil", confiesa. Su intuición fue acertada, ya que esta decisión fue determinante: "Decidí hacer el máster de marketing digital y es lo que realmente me abrió las puertas para conseguir trabajo". El máster le brindó la oportunidad de realizar prácticas y Mínguez puso el foco en SDi, una empresa que describe como "muy joven, muy dinámica". Empezó sus prácticas en diciembre de 2022 y, cinco meses después, en mayo de 2023, su esfuerzo tuvo recompensa. "Nada más terminé las prácticas, estaba ya contratada", relata la joven sobre su incorporación a la plantilla con un contrato indefinido a los 23 años. En cuanto a la situación económica, Mínguez señala que los primeros sueldos en La Rioja pueden rondar "desde el sueldo mínimo hasta 22.000 como máximo". En su caso, se considera afortunada: "He tenido mucha suerte porque mi progresión laboral ha sido muy buena, y desde que empecé a trabajar he tenido todos los años un ascenso económico", afirma, subrayando que el éxito depende mucho "de dónde caigas". Esta estabilidad laboral le ha permitido a María Mínguez dar un paso más en su vida personal y poder independizarse el año pasado junto a su pareja. Ambos tienen trabajo y son independientes económicamente, aunque reconoce las dificultades del mercado inmobiliario actual. Mínguez es clara al respecto: "Si me hubiera tenido que ir sola a vivir, sin mis padres, hubiera sido imposible. Es imposible pagar un alquiler tú solo ahora mismo en Logroño". Desde que empezó a trabajar a los 22 años, el ahorro ha sido una prioridad para ella. "Me abrí, pues, un plan de ahorros para cara al futuro y tener un dinero ahorrado todos los meses", comenta. Aunque reconoce que vivir con sus padres le permitió ahorrar más, ahora, ya independizada, consigue apartar "200 euros al mes, 300 euros como mucho". De cara al futuro, sus planes pasan por seguir creciendo en su empresa actual, dejando en un segundo plano su antiguo sueño de trabajar en el cine, un mundo que ahora ve "bastante complicado". Hay esperanza para los jóvenes universitarios que terminan sus carreras. Un dato positivo, según la Encuesta de Población Activa, en el último trimestre, el paro de los menores de 25 años ha bajado de los 3.900 a los 3.000. Un contexto que refleja que, más allá de las cifras, detrás de cada porcentaje hay historias reales como la de María, que encontró en su formación la puerta de entrada a su primer empleo y, por ende, a la posibilidad de construir su propio proyecto de vida.