Isabel Tamarit, directora de Pompas Fúnebres de La Coruña: "Legalmente no es posible tirar las cenizas de un difunto al mar, solo en determinadas condiciones"

Una de las dudas más frecuentes para muchas familias tras la incineración de un ser querido es qué hacer con las cenizas. Ante la popular opción de esparcirlas en el mar, Isabel Tamarit, directora general de Pompas Fúnebres de La Coruña, aclara la situación. Según explica, esta práctica, aunque extendida, "legalmente no es posible" si no se realiza bajo unas condiciones determinadas. Para dar una solución, la empresa facilita el contacto con una naviera autorizada que cumple con la normativa para realizar este tipo de actos. Isabel Tamarit apunta a que los velatorios son claramente más cortos. En parte, esto se debe a que la legislación gallega permite el entierro tras solo 12 horas desde el fallecimiento, a diferencia de las 24 horas anteriores. A esto se suma que la vela nocturna se ha vuelto "muy anecdótica", cuando antes era una práctica tradicional. La subdirectora general también observa "una cierta tendencia", aunque lenta, de familias que prefieren prescindir del velatorio tradicional para organizar una despedida en un entorno exclusivamente familiar, como su propia casa o un restaurante. En respuesta a las nuevas sensibilidades, la compañía ha incorporado ceremonias personalizadas con un maestro de ceremonias. Este profesional se entrevista con los allegados para diseñar un acto centrado en la persona fallecida, sus gustos y su música. Para aquellas personas con una mayor conciencia medioambiental, la empresa también ofrece un funeral de bajo impacto ambiental. Se trata de una propuesta específica para familias con "una mayor sensibilidad a todo el tema de sostenibilidad", afirma Tamarit. Isabel Tamarit ha querido despejar una duda frecuente sobre la libertad de elegir tanatorio. "La ley dice expresamente que, con independencia del seguro de decesos que se tenga, la familia siempre puede elegir con absoluta libertad el servicio funerario y el tanatorio que desee", recalca. Además, asegura que en Pompas Fúnebres trabajan con todas las aseguradoras y garantizan la prestación del servicio con el capital que tenga la familia. Con 50 años de experiencia, la fortaleza de la compañía reside en su trato humano y profesional, basado en su identidad como empresa familiar. "Somos una empresa familiar y queremos hacer de la cercanía nuestro mayor valor", destaca Tamarit. Este concepto de cercanía se entiende de forma "holística", como un compendio que incluye dar tranquilidad, adaptarse a cada familia y ocuparse de todas las gestiones. La proximidad física también es fundamental, ya que poder ir andando al tanatorio es un "valor añadido", especialmente para las personas mayores. Según subraya la subdirectora, "son los que más acuden a los velatorios", por lo que poder desplazarse sin depender de un coche les da una gran independencia. Pompas Fúnebres de La Coruña ha reabierto sus renovadas instalaciones en Sada (A Coruña) tras una rehabilitación completa. El nuevo tanatorio destaca por ser muy luminoso, con luz natural en las zonas comunes y lucernarios en cada una de las salas. Su ubicación céntrica permite llegar a pie, pero cuenta también con un aparcamiento para más de 30 coches. La decoración ha sido concebida para ser "sobria, pero confortable" y aportar calidez. La cartera de servicios incluye traslados, ceremonias y un servicio de asesoría jurídica para las gestiones posteriores. De este último, la empresa ofrece "una hora gratuita sistemáticamente" para orientar a las familias en trámites tributarios o de herencia, con la opción de contratar paquetes cerrados a un precio económico. Aunque el servicio de cremación se realiza en el crematorio municipal de Feáns, la empresa ofrece a las familias la posibilidad de presenciarlo a través de una pantalla en una sala íntima en sus tanatorios. Según Tamarit, esta opción "relaja la dureza del momento" al no tener que desplazarse hasta el crematorio.