Respetar los límites de velocidad evitaría uno de cada cuatro muertos en carretera. De no pisar más de la cuenta el acelerador, el año pasado habría al menos 20 fallecidos menos en la red viaria gallega y casi 270 en el conjunto del país. Con el objetivo de frenar las negras estadísticas en el asfalto de siniestros por exceso de velocidad, la DGT puso en marcha este viernes 33 nuevos radares fijos en once comunidades autónomas, dos de ellos en Galicia: uno en la N-550, a la altura del kilómetro 15, 730 C, a su paso por el municipio coruñés de Carral y otro en la VG-20 en Vigo, en el punto kilométrico 10,28 D de la circunvalación.