El comisario de Policía Nacional Emilio de la Calle, investigado por la Audiencia Nacional por acoso laboral y sexual a una subordinada en India a la que amenazaba e insultaba en audios revelados por el diario El País, diciéndole cosas como "te dejo como un trozo de carne" o "te reviento", fue ya investigado por el Minsterio del Interior en el año 2020 por su conducta como jefe de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Barcelona, en un procedimiento que quedó archivado. Así lo informa el citado medio, que da parte de que la Dirección General de la Policía tomó entonces declaración a diversas personas, pero que cerró el expediente ante la "debilidad de los indicios". Poco tiempo después fue destinado en India, donde tuvo lugar el caso actual. La llegada del comisario Emilio de la Calle a Barcelona se produjo en el año 2017. Primero, fue jefe de la UCRIF (Unidad Central de Redes de Inmigración y Falsedades Documentales), y después, jefe de Brigada. No pasó desapercibido: aquella época estuvo marcada por el procés catalán, y de la Calle impulsó los equipos conjuntos con los Mossos d'Esquadra para reunificar los esfuerzos de ambos cuerpos en un contexto convulso, un trabajo del que saca pecho. Pero enseguida surgieron también las críticas a un estilo de mando bronco, agresivo y violento. "Un comisario del siglo pasado, como Los hombres de Paco", lamenta un antiguo miembro de la UCRIF entrevistado por el citado medio. El escrito del SUP, sindicato policial, que motivó la apertura del expediente, fue remitido al Comité de Seguridad y Salud de la Jefatura Superior de Cataluña, y denuncia una serie de "conductas violentas" de De la Calle: "Chillidos y gritos a jefes de sección, alaridos de intensidad audible por el resto de compañeros, feroces críticas al trabajo realizado, sintiendo los ofendidos ser humillados y despreciados en público, personas a las que se les buscaba las cosquillas para hacerles explotar, presiones arbitrarias, limitar malintencionadamente el acceso a cursos o ningunear, ignorar, excluir o hacer el vacío a personas", entre otras actitudes que denuncia el mensaje del sindicato policial. De la Calle se queja: "Intención política" La denuncia interpuesta contra De la Calle ha sido calificada por él mismo como "con intención política". Utiliza, en su defensa, la declaración de 14 personas a su favor en la información reservada, en la que policías afines defienden el liderazgo del comisario, niegan verse envueltos en un mal ambiente de trabajo, alaban su labor y defienden su "buena predisposición", rasgos que contrastan especialmente con los testimonios de otras personas y con los audios publicados por El País. Otras personas definen a De La Calle como un violento con cambios de humor repentinos que "atropellaba" a las personas más débiles. "No era algo personal, sino su manera de ser. Como lo que habíamos visto en el ejército o antiguos maestros de escuela", ejemplifican los denunciantes. Bajo la premisa de que "en Barcelona no se había currado nunca", el comisario admite que llegó...