Un 28-F entre vetos y críticas a Moreno Bonilla por las medallas y la exclusión de AMAMA

Sevilla se ha vestido de verde y blanco este sábado para celebrar un nuevo Día de Andalucía, una jornada que tradicionalmente combina conmemoración histórica y reivindicaciones sociales, pero que este año ha estado atravesada por tensiones políticas más agudas que en años anteriores. El acto oficial en el Parlamento andaluz, con el himno, banderas y discursos institucionales, se ha convertido en un escenario donde se ha combinado orgullo regional, críticas por la situación de servicios públicos y un clima visible de polarización política. La celebración ha arrancado en la plaza de las Cortes de Andalucía, en el Parlamento de la comunidad, con el izado de la bandera y la interpretación del himno por parte de la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, un momento de emotividad que evoca la historia del autogobierno y recuerda a figuras de la autonomía, como Blas Infante. A continuación, ha tenido lugar el Pleno institucional con la presencia de autoridades de distintos ámbitos, entre ellas el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla (PP-A), la vicepresidenta primera del Gobierno y secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, y el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. Discurso institucional bajo la lupa política Como es habitual, el discurso del presidente del Parlamento, Jesús Aguirre, ha resaltado los hitos del autogobierno andaluz y la solidaridad de la población en momentos de crisis, como los temporales recientes que han afectado a zonas como Grazalema (Cádiz) o el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba). No obstante, el trasfondo de la jornada no ha sido solo festivo, sino que la cercanía de unas elecciones autonómicas hace que cada palabra sea analizada con lupa por partidos y ciudadanía. Antes de que se celebrase el Pleno, la propia Montero había anticipado que no acudiría al acto de entrega de medallas en el Teatro de la Maestranza, calificándolo de "gala de autobombo" del presidente andaluz, Moreno Bonilla. Para la dirigente socialista, ese formato, más parecido a una puesta en escena televisiva que a un reconocimiento institucional, evidencia un enfoque más orientado a la imagen personal que a la celebración colectiva de Andalucía. En sus anteriores intervenciones, Montero había enlazado la identidad andaluza con preocupaciones sociales muy concretas: el deterioro de la sanidad pública, el incremento de asegurados en la sanidad privada o la desaparición de aulas públicas, todos ellos elementos que, a su juicio, reflejan una mala gestión del Gobierno de Moreno Bonilla. La encuesta publicada este mismo viernes por el Centro de Estudios Andaluces (Centra), que señalaba que nueve de cada diez encuestados se declara orgulloso de ser andaluz, se utilizó desde varios sectores políticos para refrendar el papel de Andalucía como proyecto colectivo y no meramente simbólico. Por lo tanto, Montero ha subrayado que ese orgullo debe ir acompañado de políticas eficaces en sanidad, educación y servicios básicos. Reacción en redes: Sánchez y Feijóo El 28F también se ha vivido en el terreno digital. Así, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha publicado un tuit en el que celebraba el...