La jardinería, la poesía y el estudio del Corán poco, a priori, tienen que ver. Pero un hombre —o eso aseguran y repiten sus representantes de prensa— los une todos. Además, aseguran y repiten, este hombre practica estos pasatiempos a diario, mientras no dirige a su país ni lanza soflamas en contra de Estados Unidos o Israel. Este hombre no es otro que el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, uno de los líderes de Oriente Próximo más desconocidos a pesar de llevar más de 30 años en el cargo.