En plena sequía, hace dos años, el Govern anunció la intención de realizar talas puntuales de árboles en las cabeceras de los ríos para que llegase más agua a los embalses y los acuíferos. La propuesta consistía en reducir la densidad de pinos y matorral en puntos estratégicos para que el bosque 'gastara' menos agua en hojas (evaporación y transpiración) y aumentara la llamada 'agua azul', la que llega a los ríos.