El Gobierno de España ha dado un paso decisivo en la protección de los trabajadores con discapacidad. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha anunciado la inclusión de 11 nuevas patologías en el listado que da derecho a la jubilación anticipada para este colectivo. La medida, que culmina un intenso trabajo de colaboración con el sector, permitirá que los afectados puedan retirarse a los 56 años sin que su prestación se vea reducida. Esta actualización del marco normativo es el resultado de un "trabajo muy intenso de colaboración", según ha explicado la ministra. En este proceso ha sido clave la participación del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y de una comisión técnica encargada de evaluar la situación de diversas patologías y su impacto en la vida laboral de las personas. Con esta ampliación, se estima que alrededor de 50.000 personas trabajadoras en España podrán acogerse a la jubilación anticipada. Entre las dolencias que se han incorporado al listado se encuentran enfermedades como el párkinson, la enfermedad renal grave o la espina bífida, entre otras. La norma está dirigida a aquellas personas que tengan reconocido un grado de discapacidad superior al 45 % a causa de estas patologías. La ministra ha destacado la importancia de esta medida, afirmando que con ella "damos un paso muy importante en la protección de las personas trabajadoras con discapacidad". El objetivo es garantizar una retirada digna y adaptada a las circunstancias de quienes, debido a su condición, afrontan mayores dificultades en el tramo final de su carrera profesional. Una de las novedades más relevantes del nuevo reglamento, que entrará en vigor antes del verano, es la creación de un mecanismo permanente de análisis. "Queda establecido un cauce, un canal, una evaluación permanente, una monitorización a cómo van evolucionando las diferentes patologías que puedan afectar a las personas trabajadoras con discapacidad", ha detallado Saiz. Este sistema permitirá que el listado de enfermedades pueda actualizarse de forma periódica y rigurosa, adaptándose a los avances científicos y a las nuevas realidades sociales. La ministra ha subrayado que este enfoque es un claro ejemplo de un "trabajo fruto del diálogo, de la escucha permanente que desde la Seguridad Social se hace a los colectivos". Elma Saiz también ha querido poner en valor el "trabajo riguroso" de la comisión científica, en la que han participado expertos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), del Imserso y del propio CERMI. Según la ministra, este análisis exhaustivo ha sido fundamental para tomar una decisión basada en "la evaluación científica y el rigor". Finalmente, ha reafirmado el compromiso del Gobierno para "seguir trabajando en esta línea" de protección y ampliación de derechos.