El fenómeno therian consiste en un par de chavales que se ponen una careta con forma de animal y salen a la vía pública imitando sus movimientos. Según los expertos, son adolescentes en busca de una identidad, de pertener a algo. Detrás de esta acción individual aparece otra realmente perversa: cientos de personas que se agrupan, linchan y buscan diversión a costa de otros.