Cuando una vida acaba, a veces, a las familias en duelo les proporciona cierto consuelo que su pérdida sirva para dar vida. En verdad, para salvarla o prolongarla. Ahora, también se está abriendo la puerta a que ayude engendrarla. A mediados de diciembre, llegó al mundo el primer bebé nacido en Reino Unido tras un trasplante de útero de una donante fallecida y, según la información disponible, el tercero de Europa. Y una de las artífices de esta hazaña es la cirujana gallega Isabel Quiroga Giráldez, responsables clínica de recuperación de órganos en el Centro de Trasplantes de Oxford.