Semanas de negociaciones, amenazas y escalada de tensiones han culminado este sábado en un gran ataque conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Irán. La repercusión entre la cúpula de la República Islámica es todavía una incógnita, como también lo es el alcance de las represalias iraníes contra el Estado hebreo y las bases estadounidenses en la región. En cualquier caso, Irán guarda una baza con la que ha amenazado en repetidas ocasiones: el cierre del Estrecho de Ormuz, una arteria clave del comercio mundial de petróleo.