El juez ha ordenado el ingreso en prisión de seis de los siete detenidos por una veintena de robos en pueblos de Mallorca. Algunos de los seis jóvenes, argelinos de entre 18 y 21 años, se jactaban delante de los vecinos del edificio de que cobran una paga del Estado. Uno de los arrestados vivía en la antigua prisión de Palma. La investigación de la Guardia Civil del Pont d’Inca continúa abierta y no se descartan que se produzcan nuevas detenciones.