La vida de Patricia López Arnaiz ('Los domingos'), actriz nominada a los Goya: sus orígenes, estudios y día a día en el campo

El cine español no se entendería actualmente sin la presencia de Patricia López Arnaiz (44 años). La actriz, de origen vasco, se ha ganado en los últimos años la admiración por parte del público y de la crítica. Y es que su fuerza contenida llena la pantalla sin necesidad de alardes. Ejemplo de su poder interpretativo son sus papeles en series de televisión como 'La otra mirada' o 'Intimidad', pero, sobre todo, las cuatro películas que le han hecho merecedora de una nominación a los Premios Goya: 'Ane' —en este caso lo ganó—, '20.000 especies de abejas', 'Los destellos' y, la más reciente, 'Los domingos', por la que optará este sábado al galardón a mejor actriz protagonista. Su papel en la película dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, en la que encarna a la tía de una joven que quiere ser monja de clausura, ha recibido el reconocimiento unánime de la crítica. En palabras de Oti Rodríguez , crítico de ABC, la actriz «agiganta» al personaje «en su trayecto» por «la comprensión y la vehemencia». En la categoría de mejor actriz protagonista en los Goya, López Arnaiz se tendrá que medir con Ángela Cervantes ('La furia'), Antonia Zegers ('Los Tortuga'), Nora Navas ('Mi amiga Eva') y Susana Abaitua ('Un fantasma en la batalla'). A la espera de conocer si la actriz se alzará esta noche con su segundo Goya, repasamos los aspectos más destacados sobre su vida personal. Un ámbito, el de la intimidad, que la actriz considera «casi sagrado» y siempre busca mantener alejado de los focos. Patricia López Arnaiz es originaria del País Vasco, en concreto, de Vitoria. Sin embargo, su familia no es vasca, sino que procede de La Rioja y de Burgos. La actriz se crió en el seno de una familia humilde y siempre se ha sentido orgullosa de ser de «hija de clase obrera». Su padre era electromecánico, mientras que su madre era monitora de transporte escolar y ambos la acompañan en cada paso que da. A diferencia de otras compañeras de profesión, López Arnaiz no siempre quiso dedicarse a la interpretación. «Nunca fue un sueño», contó a 'El País'. De hecho, sus primeros pinitos en el teatro se produjeron cuando tenía 27 años. Bellas Artes fue su primera opción con 18 años, pero su familia no lo vio con buenos ojos. «Les entró miedo y lo puedo entender. ¿Cómo se come del arte? No me lo prohibieron, pero fui dócil», contó al citado medio. Por ello, aunque sin vocación, la actriz vasca cursó la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad del País Vasco. Sin embargo, «saber cuál era mi nombre» le hizo comenzar a estudiar teatro. Pero, antes de que le salieran sus primeros proyectos, trabajó como monitora de comedor en un colegio, camarera o productora en una sala de conciertos. En apenas unos años, su vida dio un cambio radical. «Ha dado un giro de 180 grados. De tener una vida bastante tranquila, te cambia tu propia rutina, cambia tu profesión...», admitió en una entrevista en 'Industrias del cine' en 2021. «Es un torbellino. De repente te cuesta controlar el ritmo de tu vida», contó a 'El País' la actriz, que confesó haber tenido «picos de estrés y ansiedad». López Arnaiz vivió en Vitoria hasta los 20 años, cuando se trasladó a Bilbao. A pesar de su profesión, la actriz vasca siempre se ha negado a mudarse a Madrid, reflejo de lo alejada que se siente del mundo de la fama en la capital. En la actualidad, reside en un pequeño pueblo de la montaña alavesa de unos 50 habitantes del que se desconoce el nombre, por petición propia de la intérprete. «Me gusta esta paz, me aterriza y me procura placer», confesó a 'El País' López Arnaiz. Aunque admite que lo que más temía era «perder el anonimato», confesó hace casi dos años que estaba «en el proceso de soltar ese temor». «Ahora hay cosas que vivo con naturalidad que si me hubieran pasado hace cinco años lo habría pasado muy mal. Sé que es algo intrínseco mío», señaló en una entrevista reciente en 'El Mundo'. Tal y como admitió a 'El País' en 2024, López Arnaiz «no tiene redes sociales» y su teléfono es un Nokia. Su vida, alejada de lo digital, se traslada a su vida sentimental, que mantiene hermética. Y es que no se conocen detalles sobre sus relaciones de pareja. En una ocasión, la actriz se sinceró sobre la maternidad. En una entrevista con un medio local de Gipúzcoa a inicios de 2024, aseguró era «un tema tabú» y «está muy juzgada».