En una jornada diseñada para la fiesta, con todos los actos para conmemorar el 110 aniversario de la entidad sobre el césped, el público señaló al palco durante un partido que hurgó en la herida de un equipo en descenso a Segunda División. La afición estalló contra los gestores del club con gritos de «directiva, dimisión» durante diversas fases del encuentro, sobre todo en los instantes posteriores al 0-1 obra de Carlos Soler a los 35 minutos y antes del descanso. Los cánticos se repitieron al final del encuentro, aunque fueron ocultados por la megafonía del estadio.