La guerra a gran escala vuelve a Oriente Próximo. Tras semanas de amenazas, finalmente las bombas han caído sobre Irán. Este sábado Estados Unidos se ha unido a Israel con ataques a gran escala sobre el país persa con el objetivo declarado de derribar al régimen iraní. Así lo han expresado el primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump, con sus primeras declaraciones públicas tras el lanzamiento de la operación. Ambos buscan "eliminar la amenaza existencial" para Israel que plantea la República Islámica y “crear las condiciones” para que los iraníes cambien su destino. La operación, bautizada como ‘El Rugido del León’ por Tel Aviv y como ‘Furia Épica’ por Washington, ha provocado 200 muertos y 747 heridos en Irán, que ha respondido con ataques en suelo israelí y en los países del golfo Pérsico aliados de Estados Unidos.