El nombre de Carmen Salinas volvió a apoderarse de la prensa, las redes sociales e internet, y esta vez no fue para recordar alguna divertida anécdota, algún pleito familiar entre sus herederos o su legado en el entretenimiento mexicano, sino porque un delincuente preso la señaló como presunta satánica, sobre todo al acusarla de pedir el robo de bebés para usarlos en rituales. Tras unos días de silencio, la familia de la actriz lagunera salió a desmentir los señalamientos y a pedir respeto por el nombre de quien durante muchos años fue protagonista del entretenimiento nacional.