Chisporroteos. Los siglos de la Hiniesta

Viacrucis A veces lo que se piensa que va a ser igual que todos los años resulta diferente, distinto y por ello gratificante. Ocurrió con el Viacrucis de la Hiniesta que fue el triunfo de la sencillez. El Cristo erguido -qué gran decisión- pasó por su territorio pintando un cuadro con los colores de las calles de estos barrios tan conventuales. Esa sobredosis de belleza determinó después todo el devenir del cortejo. Solo tres días después la hermandad se fue a Santa Isabel como primera escala del exilio deleitándonos con un traslado nocturno igual de bello. Los siglos de la Hiniesta se notan en estos detalles. Un cuadro de Murillo En breve la Esperanza de Triana va a abrir en... Ver Más