El Goya puede esperar: Elvira Mínguez ya tiene su Primavera

No hubo Goya pero sí Primavera. Elvira Mínguez (Valladolid, 1965) se quedó sin su estatuilla en la gran fiesta del cine español por su interpretación en 'La cena' de una cocinera anarquista obligada a agasajar a Franco con sus mejores platos. En cualquier caso, se lleva una nominación más -y ya van cuatro-, que reafirma su gran momento creativo. Apenas 24 horas obtenía el Premio Primavera de Novela por 'La educación del monstruo'. Cine y literatura, dos escenarios, dos lenguajes que se retroalimentan y una mujer que no lo ha tenido nada fácil. Actriz, guionista, directora de cine y escritora, no es la primera vez que pisa la alfombra roja, En 1995 consiguió su primera nominación por su papel en 'Días Contados' y en 2006 ganó su primer premio Goya por 'Tapas'. Ha trabajado con directores como John Malkovich, Steven Soderbergh y Asghar Farhadi, entre otros. En 2023 publicó 'La sombra de la tierra' (Espasa), un duro relato sobre la rivalidad entre dos mujeres en el ámbito rural en un trasfondo de abusos y violaciones en el ámbito familiar. De ella se hizo una serie de televisión. La reconstrucción de un recuerdo 'La educación del monstruo', que estará en las librerías el próximo 15 de mayo, reconstruye un recuerdo a través de tres épocas distintas y tres mujeres, Matilde, Águeda y Olvido. La primera investiga la vida de su madre, Águeda, que emigró a Dusseldorf (Alemania) a principios de los años sesenta. Después, vuelve a su infancia, en Valladolid, cuando su colegio, dirigido por la hermana Olvido, y la ciudad entera estaban aterrorizados por los ataques de un violador de niñas al que parecía imposible dar caza. La memoria es origen y motor de esta historia. La autora sostiene que los seres humanos la necesitan para poder narrarse, es decir, para construir un relato sobre quiénes son. Lo compara con la magdalena de 'En busca del tiempo perdido', de Marcel Proust, con la que el narrador rememora su niñez. También aborda un episodio muy desconocido de nuestra historia, la inmigración ilegal a Alemania en los años 60. "Cuando empecé a investigarlo, se negaba que hubiera pasado, pero claro que ha existido y me dio un campo enorme para poder trabajar", explica a ElPlural tras conocer el fallo del jurado. ¿Hay paralelismo en aquella situación con la de ahora? "Absolutamente. Es algo que está en la condición humana, en cuanto hay algo con lo que se pueda hacer negocio, la humanidad deja de existir como tal". Conexión con la vida personal de Elvira Mínguez 'La educación del monstruo' tiene muchos paralelismos con la vida de la autora: sus padres fueron inmigrantes ilegales en Alemania, vivó su infancia en Valladolid, como su protagonista, donde se enfrentó a un monstruo terrible: el de su propio padre que abusó sexualmente de ella, y una madre silente, que abogaba por que los trapos sucios se lavaran en casa. "Yo no me creo que una madre no lo sepa. Estoy convencida de que lo sabe, pero...