En un inofensivo reflejo de lo que estaba ocurriendo a 4.000 kilómetros de distancia, la 40ª edición de los premios Goya también proponía, a su manera, un duelo entre bombas y teocracia. Entre la explosiva catarsis de 'Sirat' y la controversia religiosa de 'Los domingos'. Y, al final, en la hora de los premios importantes, las monjas se impusieron a los 'raveros'. 'Los domingos', la película de Alauda Ruiz de Azúa sobre el conflicto familiar desencadenado por la decisión de una adolescente de ingresar en una orden de clausura, se coronó como el mejor filme español de 2025 en una gala celebrada en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona que se caracterizó por su alto voltaje político y por una inusual presencia de la lengua catalana. 'Sirat', de Oliver Laxe, que llegaba a la ceremonia como la otra gran favorita avalada por sus dos nominaciones al Oscar, tuvo que consolarse con un puñado de galardones de los mal llamados técnicos que, eso sí, la convirtieron, con seis estatuillas, en la película más premiada de la noche.