Regularización de inmigrantes

Me aburren los movimientos destinados a generar opinión filia o fóbica que vienen de los extremistas de izquierda y derecha. Son reduccionistas, simples, demagógicos y carentes de fundamento metodológico. Si en el Parlamento, en lugar de chapotear en el fango de lo indigno, debatieran con datos y análisis de expertos, llegarían a construir algo con sentido en lugar de crear caos. Dejemos la visión del humanismo, aunque enriquecedor. Conviene edificar sobre material sólido y viable. No se ponen de acuerdo ni en lo cuantitativo. Unos hablan de medio millón y otros incluida la propia administración, sostienen que la cifra asciende a millón doscientos mil.