Grandes inventos. La ironía

Dios no es nada irónico, desconoce esta figura retórica, pues al carecer totalmente de sentido del humor y estar eternamente enojado, incluso sus bromas, si las hay (la teología no lo determina), serían más bien trágicas o groseras, sin ninguna sutileza. Tampoco los ángeles suelen ser irónicos, su ostentosa superioridad física y espiritual les agria el carácter, salvo naturalmente que se trate de ángeles caídos, o de Satanás en persona, que sí domina todos los recursos retóricos y hasta suele ironizar diciendo que tal es la voluntad de Dios. No existe constancia histórica del primer humano que descubrió la ironía, y dijo en tono burlesco lo contrario de que quería decir para que se le entendiese, pues ese acontecimiento se remonta a los inicios del lenguaje (de la humanidad propiamente dicha), lo cual sigue siendo un remoto misterio. Incluso cabe la posibilidad de simios irónicos, si también consideramos lenguaje la gestualidad no verbal.