«Alegría inmensa», «alivio», «una explosión de felicidad», «aplausos en el centro de mando». Todos coinciden. Desde los propios familiares afectados por la desaparición temporal de un ser querido a cada agente de la Policía Local, bombero, guardia civil o miembro de Protección Civil que participa en la búsqueda. El mejor sentimiento es el de localizar a alguien que, durante horas, incluso días, permanece lejos de su hogar. Desgraciadamente, no siempre sale bien; aunque el esfuerzo de los equipos de Emergencia en estos operativos es máximo. La pasada semana en Mallorca se obtuvo buena prueba de ello.