Pese a que todavía huele a humo y a quemado, e incluso se mezclan aromas de otras sustancias en el ambiente, la vida ha vuelto a la 'zona cero' de la segunda planta del bloque más okupado y asaltado de los apartamentos Espigol Beach de Son Bauló, en la zona de Can Picafort. Una zona que lleva años siendo foco de debate y un dolor de cabeza para el Ajuntament de Santa Margalida y los vecinos, que no ven una solución en un espacio que carece de la documentación para ser habitable, pese a lo cual algunas de las viviendas de ofertan en portales inmobiliarios y a través de carteles visibles desde el exterior.