León XIV en una España llena de minas

Quizá porque España es una nación sembrada de minas , el Papa León XIV ha decidido visitarnos los próximos 6 a 12 de junio. Al menos en este momento, -otra cuestión es lo que ocurra en junio, fecha en la que no hay por qué descartar elecciones generales-, se palpa una profunda tensión también electoral. Observamos, por un lado, una tendencia de cambio social e ideológico que certifica el fin de la hegemonía cultural de la izquierda política. Por otro, sufrimos los efectos estertorosos del peor Gobierno de la democracia, el más acosado por la corrupción... Un Ejecutivo que ha dinamitado los pactos sobre los que se constituyó el régimen del 78 y que ha iniciado un proceso constituyente no sobre el consenso, sino sobre la idea de levantar muros, dividir a los españoles y desmoralizar a la sociedad. Véase lo ocurrido con el aborto como derecho constitucional esta semana en el Consejo de Estado. Vivimos en una sociedad polarizada, efecto de un proceso de despersonalización del adversario. La Iglesia asiste perpleja a los envites de un lado y de otro del espectro político. Por un lado, enfrentada con una fuerza política emergente que defiende los valores cristianos en la cultura occidental, y que tiene un proyecto de guerra cultural, y por otro con un Gobierno que juega a deslegitimarla en el espacio público, que tiene fijación con el presidente de la Conferencia Episcopal y que se ha empeñado en hacer la vida eclesial lo más difícil posible. En un contexto de cambio generacional en los obispos con perfiles más instalados en el ejercicio del poder que no en la práctica directiva de la autoridad. Pese a todo, emerge una juventud de vuelta del mayo del 68, que encuentra en la propuesta cristiana el aire fresco de la vida del Evangelio, con el trabajo de un magnífico clero ahormado en la superación de las veleidades postconciliares, con un florecimiento inusual de movimientos eclesiales y religiosidad popular, expresiones devocionales. Quizá por la complejidad del presente hispano el Papa León XIV haya decidido visitarnos pronto. Algo que sólo podemos agradecer de corazón.