Esta plaza de Madrid es una sombra perpetua, un páramo que no conoce el sol porque no lo permiten los edificios colmena que la rodean. En plena calle Princesa, frente al Palacio de Liria, se asoma esta explanada que se llama en realidad de Emilio Jiménez Millas, pero que perdió su identidad cuando plantaron la escultura de cubos que Gustavo Torner realizó en 1972 . Desde entonces, esta Plaza de los Cubos ha sido escenario de idas y venidas, botellones y caza de brujas. Pero también fue centro de ocio nocturno desde que Madrid toreaba al franquismo con sus modos de boîte destapada, noches de humo y cubatas que trataban de llenar de color el blanco y negro del paisaje.... Ver Más