Arte para combatir el machismo en Orihuela

Familia, casa, trabajo y lo que se tercie. Lo mismo para un roto que para un descosido. Servicial y sacrificada por los demás, colocándose siempre en último lugar. Sin rechistar. Calladita te ves más bonita. Dice la escritora Irene Vallejo que a las mujeres el insulto nos sexualiza. Nos están adoctrinando con una idea clave: el espacio que nos corresponde es lo doméstico, la obediencia, la pureza, el refinamiento, la contención, la discreción. Si muestras enfado, te acusan de histérica o loca.