Navarra no puede permitirse quedarse en el andén

En los últimos días hemos vuelto a leer un artículo que presenta a la Plataforma Pro TAV Navarra como una suerte de “viejo corralito foral”, un lobby opaco que pretende imponer una infraestructura innecesaria al conjunto de la ciudadanía, justo coincidiendo con una manifestación en la que sólo se vertían insultos y descalificaciones contra el proyecto, la plataforma y algunos de las organizaciones que la componemos. Y justo unos días después de que la sede de UGT Navarra volviera a ser objeto de un atentado: una pintada cobarde que nos retrotrae a los días más oscuros de nuestra democracia.