Tardà, un faro “moral” que lucha internamente en ERC por un frente de izquierdas

Las izquierdas no quieren perder más tiempo. La ola de las derechas sigue avanzando en cada cita autonómica. Y, tras un periodo de bloqueo, el espacio progresista se remueve. No se resigna. Y en Cataluña emerge como uno de los faros morales más simbólicos el exdiputado Joan Tardà (ERC) , con una apuesta clara por la convergencia ante el nuevo ciclo electoral. Tardà es, además, el padre político de Rufián, que se ha convertido en el catalizador de la vía de unidad con “ciencia, orden y método” para que la izquierda sea competitiva a nivel general, pensando de manera efectiva en cada provincia. Su acto con Emilio Delgado (Más Madrid) el pasado día 18 en Madrid supuso todo un revulsivo para que la izquierda deje atrás la melancolía y se ponga manos a la obra. Pero sus propuestas no han calado en la dirección de su propio partido y ERC rechaza por el momento esas listas conjuntas. Tardà está dispuesto a dar la batalla y ya ha configurado una corriente interna bajo el nombre de Àgora Republicana con la idea de influir en la hoja de ruta que está preparando el partido independentista catalán. ¿Y a favor de qué está remando Tardà? Por un lado, el exdiputado defiende, como Rufián, la idea de que en la mayoría de provincias se produzca un entendimiento principalmente entre Sumar, IU y Podemos para maximizar los resultados. En el caso catalán, propugna tanto para las elecciones generales en 2027 como para las autonómicas de 2028 un frente amplio de izquierdas formado por partidos independentistas y soberanistas como son la propia ERC, los comunes, la CUP y Comunistes, además de integrar a referentes de los movimientos sociales y sin tener que perder las siglas. La idea de esta papeleta en Cataluña para las generales también serviría de empuje para el resto de formaciones en toda España. Y en el caso de las elecciones catalanas cree que podría ser incluso primera fuerza o estar al nivel del PSC de Salvador Illa . Su plan siempre pasa por conformar un Govern de coalición. Frente al intento de separarse de los socialistas de algunas partes de ERC, el exdiputado es un firme defensor del apoyo en el Congreso y de cogobernar en el Palau. Este plan choca con algunas premisas como que algunos votantes independentistas puedan dar de lado la papeleta al integrar a los comunes o viceversa. Pero, según ha ido explicando durante estas semanas Tardà, cree que la situación ahora mismo gira en torno a otros ejes y prima la unidad para hacer frente al avance de las derechas (en el caso catalán se suma el auge de Aliança Catalana , capitaneada por Sílvia Orriols). En esa apuesta por la vía de la unidad, Tardà mira especialmente a los comunes (Sumar tuvo más votos en Cataluña el 23J que Esquerra Republicana). Ese partido está ahora mismo inmerso en la refundación de Sumar junto a Más Madrid, Izquierda Unida y Movimiento Sumar. En el acto del día 21, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, apeló a la necesidad de crear un proyecto político ganador porque no solo se vence en las urnas con aritmética sociológica. Los comunes se han convertido en uno de los principales pilares para reconstruir ese espacio de la izquierda y en los últimos días ha reaparecido con fuerza la figura de la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau , que acudió al acto de Madrid y que ya aparece en todas las quinielas como uno de los posibles nombres para encabezar una futura candidatura de unidad. Tardà, mientras, quiere dar la batalla interna en su partido a favor de este tipo de frentes de izquierdas. ¿Tiene peso suficiente? Según varias fuentes de ERC, ahora mismo la dirección está bajo el control absoluto de Junqueras , que no comulga con el papel de Rufián. “En Madrid se sobrevalora mucho la importancia de Gabriel y de Joan” , señala un cargo republicano. En ERC sí valoran mucho el tirón mediático de Tardà, que es habitual en tertulias y da entrevistas a medios nacionales. Pero también algunos cargos recuerdan que muchas veces se pronuncia dando solo su opinión, sin pensar en el partido o sin respetar las negociaciones en curso, como pasó durante la investidura de Salvador Illa como president . Esto ha provocado que se haya creado algún enemigo interno. También reconocen diversas fuentes de Esquerra que Tardà cuenta con un gran peso moral en el partido y mucho tirón entre los militantes: “Tiene un papel muy simbólico y emocional” . Pero el poder lo tiene Junqueras, como indican en el partido: “Junqueras manda con Junqueras. Y se ha rodeado de una camarilla muy cerrada. Antes todo era más coral. La Ejecutiva actual tiene muy poco peso político”. Estos movimientos por buscar un frente de izquierdas se dan en un momento en el que Esquerra Republicana ha endurecido su posición respecto a los socialistas. Los republicanos rechazan apoyar los presupuestos de Salvador Illa y de Pedro Sánchez al poner por delante la exigencia de que se ceda la gestión del IRPF a Cataluña, un aspecto que por ahora no ve claro Moncloa.