El baile de los que sobran

Desde este Diario nos hemos ocupado en más de una ocasión de la problemática del empleo juvenil durante los últimos años. La inquietud no es gratuita. Son al menos tres las razones que lo explican. La primera –y la más importante– es que la calidad del primer empleo está fuertemente relacionada con el desempeño laboral a lo largo del resto de la vida productiva. Es decir, buenos empleos iniciales ponen a los jóvenes en el camino correcto, y los beneficios se pagan a lo largo de décadas.