El cementerio de Matamá conmemora sus cien años de descanso y juventud eternos

El cementerio de Matamá vive una eterna juventud centenaria. «Un século de engrandecemento permanente. Non quedou estancado, sempre foi mellorando. Se deambulas un pouco por el observas o sumamente coidado que está. Recibimos este patrimonio dos nosos pais, avós... E inténtase que permaneza no tempo», relata Carlos Hermida, vicepresidente de la Asociación Cementerio de San Pedro de Matamá sobre el legado a perpetuidad que un grupo de vecinos y emigrados de la parroquia viguesa promovió a comienzos del siglo pasado para su digno descanso eterno y el de las generaciones venideras, confiando en que más allá de la muerte la vida continúa.