La extrema derecha contra el Papa y contra el Rey

Cuando en 1891, el papa León XIII dio a conocer su entonces disruptiva encíclica Rerum Novarum («De las cosas nuevas»), la primera de carácter social de la Iglesia católica, con la que se adentraba en el agujero negro del mundo obrero, la carcundia católica española quedó anonadada, en estado de profundo shock: el Papa cometía herejía. Todo porque proponía tímidas medidas para que las condiciones de vida de la clase obrera no siguieran siendo paupérrimas. Había tomado fuerza, claro está, el movimiento socialista, se había publicado el disolvente Manifiesto Comunista, el anarquismo ponía bombas por doquier. La Rerum Novarum fue la géneis de la democracia cristiana europea. Pero a los católicos españoles, desde el Concilio de Trento siempre han sido más papistas que el papa, lo ocurrido les pareció intolerable e iniciaron una sucesión de novenas implorando la «conversión» del Papa. Casi siglo y medio después, asistimos a la contemporánea versión de lo mismo: Vox no se recata en arremeter contra León XIV, otro León, y los obispos españoles, que, joder, carcas lo son en grado superlativo, por actuaciones varias, esencialmente las relacionadas con la inmigración y el supuesto conchabeo con el nefando Pedro Sánchez, presidente legítimo del Gobierno de España, aunque se emperren no pocos en negarlo. El contagio ha hecho presa en el PP, que también pone a parir a los obispos. Aquí, en Mallorca, tanto Marga Prohens como Antoni Costa, protector de su amigo agresor sexual, cargan contra el obispo de la Diócesis, Sebastià Taltavull, por defender la regularización de los migrantes. Humanismo cristiano. El que de boquilla pregona defender el PP, solo que lo accesorio: procesiones, ofrendas florales y demás folclore religioso, casi nunca lo fundamental. León XIV les ha contado a los obispos patrios su preocupación por la polarización española, su inquietud por la nítida pretensión por parte de la extrema derecha de alistar a la Iglesia católica en sus filas. Santiago Abascal se ha revuelto contra León XIV. El Papa, otra vez, al igual que León XIII y el odiado Francisco, traicionando las esencias cristianas de España.