El día a día de una residencia de mayores se visualiza a través del movimiento constante en sus pasillos: cambios de turno del personal, residentes de aquí para allá, atención médica, comidas y una rutina marcada al transcurso del reloj. Una tónica que, desde fuera, puede no mostrar signos de deficiencias; pero, en la otra cara de la moneda, la respuesta de sus profesionales se traduce en cansancio, hastío y sobrecarga ante un horizonte que no se prevé mejorable a corto plazo. El personal insuficiente, atención sobresaturada a los pacientes, claroscuros con las ratios oficiales y la privatización del sistema son los ingredientes de una receta que dan muestra del estado de las residencias de mayores en la Comunidad de Madrid. Una situación que ya venía de lejos de por sí empeoró con el golpe de la pandemia de coronavirus y que, a día de hoy, no ha atravesado mejoras de calado. En clave de necesidad para dar respuesta a un problema estructural en el modelo de gestión y organización de estos centros geriátricos, este martes, la asociación de residencias Pladigmare, los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y UGT y voces de Más Madrid se dieron cita en un acto que presentó el informe Estudio sobre el personal mínimo en las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid: propuestas de ratios reales para vivir y trabajar con dignidad. La razón de ser del informe radica en que las ratios vigentes son claramente insuficientes para atender a las necesidades de los residentes y que, a su vez, esta falta de personal repercute en la calidad de los cuidados y el buen funcionamiento de las residencias. Desde Más Madrid, cuya presencia en el acto contó con la portavoz en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, y la diputada Diana Paredes, subrayaron que el modelo asistencia elaborado por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y el Partido Popular de la región está basado en "la privatización de los cuidados de las personas", el cual, según expusieron, "vulnera cada día el derecho a unas condiciones laborales dignas de las trabajadoras y el derecho a una atención digna a los residentes". Ratios, privatizaciones y un modelo insuficiente El punto de principal discusión se sitúa en la disparidad de las ratios -número de trabajadores en plantilla por cada 100 residentes- según se mire en el ámbito global (SAAD) como en el autonómico madrileño. Desde el primero, la media se sitúa en el 0,41 según lo exigido en 2011 pero, en 2022, se aprobó una subida progresiva hasta 2029, situándose este 2026 en 0,37 para gerocultoras y 0,45 para atención directa conjunta. Una estructura que choca con la aplicada en la Comunidad de Madrid, donde se presenta disparidad de cifras por sus múltiples regímenes, según el tipo de centro, situando como ejemplo las 18 residencias públicas de gestión privada con una media de 0,37 (gerocultoras) y 0,71 (plantilla total). El informe alega "falta de coherencia" debido a la dispersión dentro de la misma tipología de gestión, puesto...