El Ayuntamiento de Sevilla transformará por completo la estética actual de la calle Juzgado y la Plaza del Pelícano, situadas ambas en el Casco Antiguo, muy próximas a la parroquia de San Julián. La Gerencia de Urbanismo está a punto de licitar unos trabajos de reforma de todo el entorno, proyectados por la empresa Iprogres, que permitirán aplicar al detalle el libro de estilo del paisaje urbano que ha impulsado el gobierno de José Luis Sanz en estos casi tres años del actual mandato. Unas obras que, en conjunto, apostarán por la implantación de la plataforma única, la recuperación del adoquín de Gerena en la calzada , la reordenación y reducción de las actuales plazas de aparcamiento, así como la plantación de nuevos árboles y la colocación de un mobiliario urbano de estreno que incluye bancos, farolas y papeleras. La actuación se prolongará durante ocho meses, en los que será necesario llevar a cabo algunos cortes puntuales en la circulación de vehículos. Para financiar la obra, la Gerencia de Urbanismo destinará a estos trabajos un presupuesto superior a los 843.000 euros (IVA incluido) , de los que 200.000 euros saldrán de la modificación de casi 3,7 millones de euros del Anexo de Inversiones que se aprobará en el Consejo de Gobierno de este martes y que, posteriormente, tendrá que ser refrendada por el próximo Pleno municipal. Además de los cambios ya expuestos, la principal novedad que va a aportar esta reurbanización será la eliminación del carril de tráfico más cercano a los locales comerciales de la Plaza del Pelícano, incorporándolo al espacio peatonal que resultará de esta reforma. Se mantendrá, eso sí, el paso de los coches por el lado contrario, así como el acceso a la calle Enladrillada y a las naves industriales situadas en el extremo opuesto. La transformación de estos espacios públicos es una asignatura pendiente del Ayuntamiento de Sevilla desde hace años, tal y como han reclamado los vecinos del entorno por el mal estado de conservación que presentan. La Plaza del Pelícano, por ejemplo, cuenta con un pavimento en mal estado y la presencia de unos aparcamientos que dificultan el acceso de la ciudadanía a su zona central. En el caso de la calle Juzgado, la estrechez que presentan las aceras hace casi imposible circular por ellas, sobre todo para personas con movilidad reducida o carritos de bebé. Ambas problemáticas deberían quedar resultas con estos trabajos, que incluyen la plataforma única, y por lo tanto, la supresión de los actuales desniveles. También habrá novedades en la estética de la calzada, donde desaparece el asfalto y se reutilizará el adoquín de Gerena que se conserva en su interior, con un perímetro de granito rosa Monforte a modo de separación. La calle Juzgado, por su parte, se pavimentará con adoquín gris quintana, mientras que la zona central del Pelícano, que sólo será de uso peatonal, contara con un adoquín cerámico dispuesto en palma, con un encintado perimetral del mismo material pero colocado a canto, de modo que así se genere un impacto visual distinto. Además, los nuevos alcorques que se realizarán, así como los que ya existen y serán conservados, tendrán un pavimento con bordillo de granito rosa Monforte . En ellos se mantendrán los 16 naranjos que están plantados actualmente y que aportan algo de sombra al espacio. Unos árboles que se complementarán con otros once nuevos que serán plantados en el resto de la plaza. Así, el proyecto prevé la colocación de tres ejemplares de Grevillea Robusta en el espacio central, elegidos por su capacidad para aportar sombra. En el perímetro, por su parte, se incorporarán ocho ejemplares de Sophora Japónica Pyramidalis , que son lo mismos que el Ayuntamiento ha implementado en otras calles como Méndez Núñez o Amor de Dios. También habrá novedades en el mobiliario urbano. El proyecto incluye la colocación de farolas de estilo fernandino con tecnología LED montadas sobre columnas y brazos de estilo clásico. Igualmente, se incorporarán bancos en la Plaza del Pelícano para fomentar la estancia y el descanso, especialmente de las personas mayores, de modo que no haya más de 50 metros de separación entre ellos. Se modificarán las papeleras, a través de la renovación de las actuales por otras del modelo Cibeles, con capacidad para 50 y 120 litros. Junto a ello, se implantará una red de riego y baldeo, dando continuidad a las existentes en las calles Enladrillada y Pasaje Mallol, y se renovarán las redes de saneamiento y abastecimiento. Por último, se reducirán las plazas de aparcamiento , pasando de la veintena que hay en estos momentos a no más de seis estacionamientos.