El convento de carmelitas descalzos del Desierto de las Palmas es el propio Desierto de las Palmas. Así de contundente se ha mostrado el padre Ignacio Husillos, quien ha explicado que este paraje natural no solo acoge al monasterio, sino que es el único caso en el mundo en que una fundación conventual ha dado nombre a todo un entorno geográfico, como demuestran incluso las señales de tráfico. El padre Husillos, miembro de la comunidad de carmelitas descalzos, ha fundamentado su afirmación en un profundo estudio sobre los 35 desiertos carmelitanos que han existido en el mundo desde el siglo XVII. "He estudiado los 35 desiertos carmelitanos que ha habido desde 1592 hasta hoy", ha señalado el religioso mientras preparaba un artículo para una revista científica anglófona. Esta singularidad histórica ha provocado que la correspondencia durante siglos se dirigiera directamente al Desierto de las Palmas, sin necesidad de especificar su ubicación en Benicàssim o en otros enclaves cercanos. "Es el único caso en todo el mundo y en toda la historia de los desiertos carmelitanos que el convento, la fundación del convento, ha dado nombre al lugar", ha recalcado Husillos. En los últimos 25 años, la comunidad ha impulsado el exitoso ciclo de música sacra La soledad sonora, recientemente galardonado con uno de los Premios TurisCOPE en la categoría de Turismo Cultural. Al conocer el premio, la reacción de Husillos fue de sorpresa y satisfacción: "Caramba, esto es un síntoma de que las cosas se han hecho bien, de que las cosas están funcionando bien". Esta iniciativa cultural, sin embargo, no ha surgido de la nada. El padre Husillos ha recordado que ya en los años 20 del siglo XX, un fraile organista tuvo la idea de subir un armonio al monte Bartolo para ofrecer un concierto al aire libre. "Somos hijos de estas experiencias", ha afirmado, destacando la colaboración constante con el Ayuntamiento de Benicàssim y otras instituciones. El proyecto cultural ha cumplido con creces su objetivo original: hacer del Desierto de las Palmas "un punto de encuentro a nivel global de lo que es la espiritualidad". En este camino, Husillos ha querido recordar la figura del padre Alfonso, quien fue "uno de los protagonistas importantes" en el desarrollo de la iniciativa. Para la comunidad, este reconocimiento supone un nuevo impulso para continuar con su labor. "Este reconocimiento lo que consigue es seguir trabajando y seguir mejorando en nuestro trabajo", ha expresado el padre carmelita, convencido de la importancia de conservar este patrimonio. Finalmente, el padre Ignacio Husillos ha invitado a todos a visitar, pasar y, sobre todo, "gozar del Desierto de las Palmas, porque está para eso". Un patrimonio que, como ha señalado, "entre todos lo hemos logrado y lo hemos conseguido".