Entramos en la recta final de la carrera por el rectorado de la USC: empezaron siendo cuatro las aspirantes al cargo pero ninguna obtuvo más del 50% de los sufragios en la primera vuelta así que a las que cosecharon las mejores cifras les toca pisar el acelerador para ser esta primavera la nueva cabeza visible en el Pazo de Foseca: son la catedrática de Estadística Rosa Crujeiras y la catedrática de Óptica Maite Flores. Si nos fiamos de las cifras que dejaron las urnas el pasado 12 de febrero, Crujeiras tendría más posibilidades de hacer historia siendo la primera rectora de Santiago, pero Flores está convencida de que será capaz de romper pronósticos. En una entrevista en COPE Santiago aseguró que el suyo es el proyecto de cambio real para la institución frente al modelo de su oponente, "apoiada por dous ex reitores", desliza. Flores ha explicado que su candidatura nació de la convicción de que el modelo de universidad era otro y de la necesidad de mejorar la institución. Subraya que que su objetivo es construir una universidad de prestigio y que sea un referente internacional. Uno de los pilares de su programa es la internacionalización de la USC. "Faremos unha universidade internacionalizada que apoiemos no futuro, que sexa un referente non só aquí en Galicia, tamén fóra", ha asegurado. Sobre el problema de la vivienda, Flores ha admitido que la universidad no puede resolverlo sola, pero sí debe participar en la solución. Ha abogado por colaborar con las administraciones y explica que ya ha mantenido reuniones con el Concello en Santiago y en Lugo para atajar un problema que, en su opinión, es necesario "abordar conxuntamente". Respecto a la polémica descentralización de Medicina, la candidata la ha calificado como un grave error impulsado desde A Coruña. Aunque el escenario actual "seguramente no es el mejor", ha afirmado que existe un convenio que se debe cumplir y para el que es clave volver a sembrar la confianza entre las tres universidades del sistema universitario gallego. Para ello, ha anunciado que contará con el profesor Enrique Domínguez como delegado de Saúde. Flores se ha mostrado firme en que Santiago debe continuar liderando el grado: insiste en que el convenio firmado a finales de 2025 establece que la USC está al frente del proceso y que los estudiantes "teñen que ser nosos, da USC". A pesar de que reconoce que cualquiera de las tres universidades podría romper el acuerdo, su equipo no forzará ese desenlace, pero sí garantizará que la Universidad de Santiago gane en este proceso. Sobre su campaña en la primera vuelta, asegura que ha buscado conectar la universidad con la ciudad. Ha explicado que la decisión de ubicar un local en el ensanche de Santiago fue una oportunidad para llevar a la ciudad la importancia que tiene la universidad y dar un "toque diferente" a las elecciones. Dentro de ese ir mano a mano con la ciudad está también el cuidado de las infraestructuras compartidas: ha propuesto un mantenimiento integral del patrimonio de la USC y abrir espacios como el auditorio del Campus Sur a una oferta cultural conjunta con el Concello. También ha reconocido el aspecto descuidado de algunas zonas del campus y ha prometido trabajar con el gobierno local para su mejora. Asegura que, si resulta elegida, su primera medida será trasladar que su equipo será "unha reitoría de diálogo" y que pondrá en valor el trabajo de todo el personal. El objetivo final: ejecutar las más de 400 medidas de su programa para que la USC se posicione en un ranking internacional bien reconocido. Ante la cita histórica que supone que la USC vaya a tener por primera vez una rectora, Flores ha defendido que todas las candidatas tenían valía más que suficiente por sus méritos, no por su género. "O feminismo vai de serie para min", asegura, y reconoce la importancia del hito, aunque para ella lo fundamental es la capacidad: "Cando chego a unha reunión de traballo, non cuestiono si quen está á fronte é muller ou home, traballamos porque somos bos". En más de 500 años de historia, no fue hasta 2010 que la USC tuvo alguna mujer en la lista de aspirantes al rectorado, pero ha sido necesario esperar 16 años más para que, ahora sí, llegue la "magnífica" noticia. El nombre lo sabremos el 11 de marzo.