El reciente documento presentado por el Partido Popular a Vox para forjar una relación más estable ha puesto el foco en la naturaleza de sus electorados. Según María Martínez, directora de comunicación de GAD3, la conexión es directa y mayoritaria, ya que "ocho de cada diez nos dicen que al Partido Popular, de los votantes de VOX actualmente". Este dato confirma que el votante de VOX es, en su mayoría, un exvotante del Partido Popular. La experta desmiente la idea de que el partido de Santiago Abascal sea transversal y reciba apoyos de la izquierda. "Eso es francamente falso", asegura, aclarando que no se detecta en las encuestas un trasvase desde el Partido Socialista. El perfil mayoritario es un votante tradicionalmente de derechas que ha cambiado su papeleta del PP a la de Vox. Aunque Vox también se nutre de nuevos votantes, como jóvenes que votan por primera vez, estos suelen proceder de familias donde el voto al Partido Popular ha sido habitual. Por tanto, el crecimiento de la formación se asienta sobre una base ideológica claramente definida en el espectro de la derecha. El PP, como partido con "vocación de mayoría", ha asumido que no gobernará con el PSOE y que, para alcanzar mayorías, debe entenderse con Vox. Más allá de las diferencias ideológicas, la necesidad de gobernar con VOX responde a una demanda ciudadana clave: la estabilidad. Martínez subraya que gran parte del crecimiento de Vox se nutre de la percepción de inestabilidad que hay en España y del "deterioro en muchos de los servicios públicos". Lejos de frenar su ascenso, la formación está en un claro momento de crecimiento, similar al que experimentaron otros partidos nuevos en su día. La analista prevé que Vox crecerá en las próximas elecciones, como las de Castilla y León, y desmiente que se encuentre en una fase de bajada. "La derecha se ensancha", afirma, con un PP que aguanta y un Vox que sigue expandiéndose. Una de las claves de esta fortaleza es la resiliencia de su electorado ante las crisis internas. A diferencia del votante de otros partidos, el de Vox es un votante muy fidelizado, muy movilizado y con las ideas claras. Según Martínez, su perfil se asemeja al de Podemos en sus inicios, ya que, al ser un partido de extremos, su votante está "en la guerra" y no le afectan los "problemas orgánicos".