Ametsgoien: “Queremos dejar este mundo un poco mejor de cómo lo encontramos”

Si lo valoramos únicamente desde un punto de vista cuantitativo (11 habitaciones para unas 24 personas), la casa de acogida que ha construido la asociación Ametsgoien en Orduña no es demasiado ambiciosa. Hay otros proyectos con un calado social mucho mayor en el territorio. Pero el impacto emocional y humano es tan grande que se ha convertido en una pequeña hazaña que merece ser contada en tiempos de zozobra y noticias poco alentadoras. Entre otras cosas, porque lo que ha catapultado al éxito la apertura de este edificio de 180 metros cuadrados por planta, prevista para hoy domingo 1 de marzo, ha sido el batallón de cientos de voluntarios venidos desde todos los rincones del Estado (Barcelona, Burgos, Madrid, Donostia, Bizkaia) que durante meses han colaborado para su puesta a punto.