El pasado miércoles, 25 de febrero, el Gobierno dio a conocer en el Boletín Oficial del Estado los documentos del 23F que fueron desclasificados justo 45 años y dos días después del intento de golpe de Estado que marcó la historia de España. La publicación cumple el compromiso anunciado por Pedro Sánchez el pasado 23 de febrero, cuando señaló que con esta medida «se salda una deuda histórica con la ciudadanía». El presidente subrayó además que «las democracias han de conocer su pasado para construir un futuro más libre», queriendo poner en valor la transparencia institucional. Según detalló la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, se han liberado un total de 153 unidades documentales vinculadas al golpe de 1981. Estos materiales proceden de los archivos de los ministerios de Defensa, Interior y Asuntos Exteriores y comprenden informes, transcripciones de llamadas, notas internas, guiones y correspondencia diversa, entre otros tipos de documentos. No obstante, continúa bajo custodia judicial el sumario del juicio, ya que no se trata de un documento clasificado, sino de un expediente dependiente del Tribunal Supremo, tal y como aclaró el Gobierno. La medida ha generado amplio interés mediático y renovado el debate sobre cómo España aborda su memoria democrática. Aunque para muchos falta que se desclasifiquen más documentos, la cantidad de información que se ha puesto a disposición de la sociedad y que cualqueira puede consultar en el BOE ha hecho que se recuperen datos y momentos específicos que llaman la atención sobre este episodio de la historia de España. Una de las personas que se interesó por ello y quiso compartir parte de su análisis personal ha sido Pedro Ruiz, que lo hizo a través de un mensaje en su cuenta de X. El comunicador se ha referido específicamente a las figuras cercanas a Tejero: «Siguiendo los comentarios de estos días sobre el golpe de Tejero, llego a una conclusión sencilla... Hubo bastantes personajes que observaban los hechos preguntándose... ¿De qué o de quién hay que ser para seguir estando?». A juzgar por sus palabras, Pedro Ruiz parece indicar que, durante la intentona golpista, muchos miembros políticos y militares estaban más preocupados por su propia superviviencia y su lugar en el sistema que por defender la democracia o haberse comprometido con el golpe. Así, teniendo en cuenta la delicadeza de la situación del 23F, para el artista la desclasificación de los documentos le hacen pensar que algunas personas calcularon a qué bando era mejor pertenecer, aunque eso supusiese renunciar a sus principios, en función de cómo avanzase la crisis que desató Tejero, que fue solo la cabeza visible del alzamiento militar.