EN ROJO. Resulta evidente que con los episodios sangrientos del pasado fin de semana –que agarraron a la Presidenta en plena gira por Coahuila– los acomodos en el seno del régimen de la 2T fueron tomando su cauce. Sobre todo por la estacada casi mortal que había propinado el libro de Julio Scherer Ibarra a los “duros” del partido, que rodean a Sheinbaum por órdenes del mesías tropical de Tabasco y que, hasta entonces, le habían dado margen de maniobra para que la Presidenta pudiera zafarse de ellos.