Besos van y besos vienen

Q.B.S.M... Esas letras querían decir “Que besa su mano”. Se ponían como fórmula de cortesía al final de una carta, igual que se le decía a una dama: “Beso a usted los pies”. Eso no significaba que quien lo decía tuviera realmente la intención de besar manos o pies. A lo mejor aspiraba a poner sus besos en parte de mayor atractivo, pero igual se decía: “Beso a usted la mano”. O: “Beso a usted los pies”.