Miles de iraníes se congregan en la Plaza Enghelab de Teherán para llorar la muerte de Jameneí
Lágrimas, dolor y deseos de venganza. Ese es el estado de los acólitos del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, tras conocerse su muerte a manos de Estados Unidos en un Teherán blindado, con numerosos controles de seguridad y las calles vacías.