Los líderes iraníes prometieron el domingo que la muerte del ayatolá Jamenei no los disuadiría. El principal funcionario de seguridad nacional del país, Ali Larijani, afirmó que Irán atacaría objetivos israelíes y estadounidenses "con una fuerza sin precedentes". En declaraciones a los medios estatales, Larijani indicó que un comité interino dirigiría el país hasta que se eligiera un nuevo líder.