Nos dijeron que los glaciares movieron las piedras de Stonehenge. Un nuevo análisis microscópico sugiere que fueron comunidades humanas quienes planificaron su traslado

Durante décadas se repitió que el hielo transportó parte de las rocas más enigmáticas del monumento. Ahora, el estudio microscópico de los minerales del entorno cambia el relato: las piedras no viajaron solas. Alguien las llevó allí. Y eso transforma lo que creemos saber sobre la ingeniería prehistórica.