Gerson Ramírez y su fórmula para romper hechizos

Hay novelas “infantiles” que gustan, entretienen y “dejan un mensaje”. Hay también otras que, sin renunciar al encanto de la ficción y la fábula, desencadenan una resonancia simbólica en el lector. “Fortuna y el duende de la montaña”, la más reciente publicación de Gerson Ramírez Ávila, pertenece a esta segunda estirpe de obras literarias. La obra nos presenta a Fortuna, “un simpático perrito” que, tras una tormenta y una decisión impulsada por la fidelidad a su dueño (José), queda atrapado en un cañaveral y expuesto al miedo, al hambre y a un amenazador incendio. Desde ese punto de partida, la narración desplaza el eje de la aventura hacia un territorio donde la naturaleza habla, escucha y decide, y en esa dinámica construye una de sus mayores virtudes.