El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comparecido en el Congreso de los Diputados para despejar una de las grandes dudas sobre la nueva baliza V-16 conectada. El ministro ha confirmado que ni la Guardia Civil ni las estaciones de ITV realizarán inspecciones activas para comprobar si los vehículos llevan este dispositivo. Sin embargo, ha sido muy claro en un punto crucial: su uso es obligatorio. Si un conductor sufre una avería o un accidente en carretera y no señaliza su posición con la luz de emergencia V-16, se enfrentará a una multa de 80 euros. Marlaska ha defendido la medida como una herramienta fundamental para reducir la mortalidad en carretera. Según los datos que ha aportado, entre 2018 y 2024 se registraron 159 víctimas mortales al bajarse del coche en una emergencia, lo que supone una media de 24 fallecidos al año. El ministro ha subrayado que muchas de estas muertes ocurrieron mientras las víctimas intentaban colocar los triángulos de emergencia. El dispositivo también representa una ventaja para personas con movilidad reducida, ya que evita la necesidad de salir del vehículo. Desde su implementación, la DGT ha registrado más de 100.000 activaciones, con una media de unas 2.300 alertas diarias, lo que, según el ministro, demuestra su rápida adopción y utilidad. Ante las críticas de la oposición, que acusan al Gobierno de tener un "afán recaudatorio", Marlaska ha sido contundente. El ministro ha negado rotundamente esta intención y ha acusado a ciertos sectores de propagar bulos y desinformación sobre la medida. En su intervención, ha asegurado que "el objetivo no es ni sancionador ni recaudatorio, pero los cambios siempre generan incomodidades", insistiendo en que la única finalidad es mejorar la seguridad vial. Para ilustrar su argumento, ha recordado que de los cinco millones de sanciones impuestas en 2025, solo el 0,0008 % (unas 400) correspondieron a no usar los triángulos. Respecto al papel de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), el ministro ha negado que las estaciones vayan a exigir la baliza para dar por válida una inspección. No obstante, el Ejecutivo sí ha solicitado a los técnicos que adviertan a los conductores de la obligatoriedad de llevar el dispositivo, cumpliendo así una labor informativa. La comparecencia del ministro se produce después de que la Comisión Europea advirtiera a España, y a otros Estados miembro, sobre la necesidad de comunicar con antelación este tipo de planes nacionales. Esta llamada de atención ha sido el detonante para que el Gobierno ofrezca explicaciones detalladas en sede parlamentaria.