Un experimento en Viena ha puesto en duda la frontera entre el mundo cuántico y el clásico. La superposición ya se observa en fragmentos sólidos de miles de átomos

Físicos han logrado algo que parecía reservado a partículas subatómicas: demostrar que nanopartículas formadas por miles de átomos pueden existir en superposición cuántica. El resultado no solo amplía la escala del fenómeno, sino que obliga a repensar dónde empieza realmente el mundo “clásico” que creemos conocer.