Más allá de las aspiraciones de Reza Pahlavi, expuestas en un editorial publicado en las últimas horas en “The Washington Post”, su figura -entre divisiva y alejada del iraní de a pie- no lo coloca en buena posición para aglutinar en torno a él los anhelos de sus compatriotas. La Administración Trump parece estar plenamente consciente de esa situación