En la mitología nórdica, antes de la unificación cultural generada por el Universo Cinematográfico de Marvel, Hela era conocida como la diosa de la muerte, una de las figuras más complejas de las leyendas escandinavas. Su representación más conocida la muestra con el cuerpo dividido en dos mitades: una de mujer viva y otra cadavérica, ennegrecida o en descomposición. Una dualidad que simboliza la frontera entre lo orgánico y lo inerte. Fue enviada por Odín al reino de los muertos que no caían en combate, Helheim, desde donde gobierna sobre quienes fallecen por enfermedad o vejez, lejos del destino de los guerreros que se ganaban por sus propias acciones el Valhalla.