La escalada de tensión en Irán y en varios países de Oriente Medio ha encendido las alarmas en las últimas horas tras el recrudecimiento del conflicto bélico en la región. Los enfrentamientos y la inestabilidad han provocado restricciones en el espacio aéreo, dificultades en los desplazamientos y una creciente preocupación entre los ciudadanos extranjeros que residen y trabajan en la zona, entre ellos varios profesionales españoles vinculados al mundo del fútbol que han quedado temporalmente atrapados. Ante esta situación, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) activó un Gabinete de crisis con el objetivo de coordinar medidas de apoyo dirigidas a entrenadores, técnicos, jugadores y demás profesionales del fútbol que desarrollan su actividad en Irán y en distintos países de la península arábiga. Según informó el organismo federativo, se ha habilitado un canal de comunicación específico para atender de forma directa las necesidades de los afectados y de sus familias. La prioridad es ofrecer asesoramiento, apoyo institucional y acompañamiento ante cualquier eventualidad derivada del conflicto. De manera paralela, la Federación ha establecido contacto con las Embajadas de España en los países implicados para reforzar la asistencia consular a los profesionales del fútbol que puedan requerir ayuda. Asimismo, mantiene comunicación permanente con las federaciones nacionales de fútbol de los Estados que se encuentran en el área afectada por la crisis. El Comité de crisis fue convocado por el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, y está integrado por responsables de distintas áreas federativas relacionadas con el fútbol internacional. Desde la institución se ha asegurado que se realizará un seguimiento exhaustivo de la evolución de los acontecimientos con el fin de adoptar, en cada momento, las medidas necesarias para garantizar la seguridad y el bienestar de los profesionales desplazados.